Pancho Villa


Oficios: Fugitivo de la ley, Delincuente, Cuatrero,

Minero, Albañil, Revolucionario y Gobernador

 

 

Su verdadero nombre era Doroteo Arango. Nacido en la hacienda de Río Grande, jurisdicción de S. Juan del Río, Durango, fue hijo de Agustín Arango y de Micaela Quiñones Arámbula.

 

Dedicado desde la infancia a las labores del campo, pronto fue excelente caballista. Huérfano todavía adolescente, jefe de familia, defendió a una hermana ofendida por uno de los dueños de la hacienda en cuyas tierras trabajaba, y que abandonó para rehuir la persecución de una justicia parcial. Su hermana martina de solo 13 años de edad fue violada por el hacendado don Agustín López Negrete, a sus 16 años de edad, Doroteo mató al hacendado y huyó a las montañas de Durango, ahí fue rescatado por una pandilla de bandidos conocida como los dorados que era liderada por un hombre llamado Francisco Villa quien lo alimentó y cuidó.

 

No teniendo a dónde ir, Doroteo se reclutó en la banda asaltando pueblos y se ganó la confianza de su jefe, así una día Francisco Villa, fue herido de bala y agonizando, nombró a Doroteo Arango como jefe de los  bandoleros,

 

Fue así que al morir el jefe, Doroteo cambió entonces su nombre por el que se hizo famoso no sólo en la historia de la Revolución Mexicana, sino en todo el mundo, que le conocerá por Pancho Villa.

 

Los hechos de los años anteriores a su adhesión a la campaña de Madero, señalan las fallas del hombre rudo e impulsivo que dependía de la opinión y efecto en la sociedad que le tolera, la que lo idolatra en México y Estados Unidos o la misma sociedad que le acosa cuando le considera fuera de su propia ley, y que lo odia.

 

Villa se unió a la campaña maderista en 1909, bajo la influencia de Abraham González, gobernador a la sazón del estado de Chihuahua. Aunque Villa no tuvo educación escolar, sus actividades comerciales le habían hecho aprender a leer y escribir. Su compromiso de levantarse en armas contra la dictadura de Porfirio Díaz, lo cumplió el 17 de noviembre de 1910, al atacar la hacienda de Cavaría, en Chihuahua, al que le siguieron los encuentros de San Andrés, Las Escobas y Ciudad Camargo.

 

Desde un principio se destacaron sus dotes como combatiente y organizador, ayudado por el exacto conocimiento del terreno que pisaba. Conoció a Francisco I. Madero, en la hacienda de Bustillos, ante el cual se presentó con regular número de tropa, disciplinada y bien pertrechada. Recibió entonces el grado de coronel. Es significativo que ya figurara entre militares de mayor historia, entre los que concurrieron a la junta convocada por Madero el 1 de mayo de 1911, frente a Ciudad Juárez, para concertar la paz.

 

De acuerdo con Pascual Orozco, Villa atacó Ciudad Juárez y obtuvo uno de los primeros y más señalados triunfos de la revolución incipiente. Al triunfo de la lucha armada, Villa se dedicó al comercio. Radicado en la ciudad de Chihuahua, fue introductor de ganado y dueño de varias carnicerías. Su nueva etapa en los campos de batalla se inició al producirse la rebelión de Pascual Orozco. Combatió en territorios de Chihuahua y de Durango, en donde engrosó sus filas. En Torreón se incorporó a las tropas de Victoriano Huerta, encargado por el gobierno de Madero para someter a los orozquistas.

 

Por su lealtad y méritos en campaña ascendió a general brigadier honorario. Triunfó en Conejos y en la importante acción de Rellano. El recelo de Victoriano Huerta le provocó dificultades, y estuvo a punto de ser fusilado. Remitido preso a la ciudad de México, se fugó de la cárcel Militar en 1912, y pasando por Guadalajara y Manzanillo, marchó a Estados Unidos.

 

Regresó al país a la muerte de Madero; se internó por Chihuahua con sólo ocho hombres, a los que se unieron pronto miles de soldados que le siguieron en sus acciones de guerra. Fue auxiliado con dinero por el gobernador de Sonora, José María Maytorena. Combatió contra los generales Salvador R. Mercado y Félix Terrazas. A este último le hizo 237 prisioneros, que fusila en cumplimiento de la Ley de 25 de enero de 1862.

 

En Ciudad Jiménez, en septiembre de 1913, se constituyó la famosa División del Norte, poco antes del ataque a Torreón, y que su origen comandó Villa. Las dos batallas que precedieron a la toma de Torreón, ocurridas el 30 de septiembre de 1913 y abril de 1914, son consideradas dignas de figurar en tratados en materia bélica.

 

De vuelta a Chihuahua, atacó a la capital, y con la rapidez que desconcertaba a sus adversarios, marchó sobre Ciudad Juárez que ocupó el 15 de noviembre de 1913. Dio después la batalla de Tierra Blanca, en la que desarrolló su intuición militar. Toda una división federal fue derrotada, apoderándose de parque e implementos. Ganó al poco tiempo la batalla de Ojinaga, y el 8 de diciembre de 1913 entró a la ciudad de Chihuahua, donde asumió el cargo de gobernador provisional.

 

Demostró capacidad administrativa; restableció el orden, abarató los artículos de primera necesidad, abrió el Instituto Científico y Literario; condonó contribuciones atrasadas, y emitió papel moneda. Aunque dejó el gobierno el 8 de enero de 1914 en la práctica, ejerció el poder varios meses más. En marzo combatió en Gómez Palacio, ya incorporados a la División del Norte los generales Felipe Ángeles, José Isabel Robles y Raúl Madero.

 

Desde sus primeros triunfos se suscitaron hondas diferencias con Venustiano Carranza. Éste le ordenó tomar la ciudad de Saltillo, regateándole por otra parte pertrechos necesarios para llevarlo a cabo, mientras que, al mismo tiempo, se fraguaban maniobras políticas entre los elementos villistas y las autoridades civiles de Chihuahua. Sin embargo, obedeció Villa las órdenes de Carranza y tomó a sangre y fuego la plaza de Zacatecas el 23 de junio de 1914. Esta victoria decidió el triunfo de las armas revolucionarias y la caída de Victoriano Huerta. Ahondada la división con Carranza, interviene el general Álvaro Obregón cerca de Villa, que estuvo a punto de fusilar al enviado de México.

 

Inaugurada la Convención el 1 de octubre, se trasladó el 10 a Aguascalientes Ahí se unieron zapatistas y villistas en contra de los afectos a Carranza. La Convención cesó a Villa y a Carranza de sus cargos pero bajo la presidencia del general Eulalio Gutiérrez, Villa fue designado jefe de Operaciones de la Convención. Entró a la ciudad de México con Emiliano Zapata el 6 de diciembre de 1914.

 

Luego, tuvo lugar el Pacto de Xochimilco, en el que Pancho Villa aceptó el Plan de Ayala en lo relativo al problema de la tierra y en el que convenían llevar a la presidencia a un civil identificado con la Revolución.

 

Carranza no aceptó los dictados villistas de la Convención y huyó a Veracruz para encabezar desde allí su contraataque. Para ello tuvo de aliado al general Álvaro Obregón.

 

La controversia política entre Villa y Carranza se desplazó a los campos de batalla; Villa fue derrotado en la zona del Bajío: Celaya, León y Trinidad. Se vio obligado a regresar a su punto de partida, al norte, donde siguió combatiendo hasta 1915. Fracasó en una incursión sobre Sonora.

 

Antes del amanecer del 9 de marzo de 1916, un grupo entre 500 y 700 soldados del ejército de Villa, al mando del general Ramón Banda Quesada, atacaron el pueblo de Columbus, Nuevo México, como represalia al reconocimiento oficial del régimen carrancista por parte de EE. UU y en busca del comerciante Sam Ravel (proveedor de armas que, según Villa, lo había robado)

 

Ante los hechos acontecidos en la batalla de Columbus, el presidente estadounidense Woodrow Wilson enviaría el 14 de marzo de 1916, tropas encabezadas por el general «Black Jack» Pershing a la captura de Villa.

 

 

Después de que Estados Unidos diera su apoyo a Venustiano Carranza y en especial contra Woodrow Wilson por el uso que hizo Obregón de faros gigantes, alimentados con energía eléctrica estadounidense, para repeler el ataque nocturno de las tropas villistas al pueblo fronterizo de Agua Prieta, Sonora el 1 de noviembre de 1915. Provocando la llamada Expedición Punitiva.

 

 

En esta operación que duró once meses y se desplegaron 10 mil soldados, el ejército de Estados Unidos probó su más novedoso equipo militar, que, sin saberlo, usaría un año más tarde en la Primera Guerra Mundial, donde Pershing fue uno de los Generales más destacados.

El posterior presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, y el posterior general George Patton, fueron oficiales en esta intervención.

 

La tropas de Villa se redujeron y aunque tuvo fuerzas para amedrentar a los congresistas de Querétaro (1916-1917), Villa había perdido su categoría de jefe de ejércitos para volver a su condición de temido guerrillero, y entrar en la leyenda, como bandolero, y héroe, como el robin  hood, y el villano.

 

Nombrado presidente interino Adolfo de la Huerta en 1920, se efectuó en mayo de 1920 una entrevista cerca del pueblo de Allende, Chihuahua, entre los generales Francisco Villa e Ignacio C. Enríquez, con el objeto de que el primero reconociera al gobierno surgido del Plan de Agua Prieta, y de que depusiera las armas, ya que Venustiano Carranza, contra quien luchaba, había sido muerto, traicionado por Obregón. Antes de concluir las entrevistas y como las tropas de Enríquez planeaban aprehender a Villa, éste esquivó estas tropas y se retiró.

 

Por fin Villa se amnistió gracias a los buenos oficios de su amigo Elías Torres, firmándose los Convenios de Sabinas. Se le reconoció el grado de general de división con haberes completos, y recibió en propiedad el Rancho de Canutillo de 25 mil hectáreas, cercano a Hidalgo del Parral, Chihuahua, que explotó con sus antiguos compañeros de la División del Norte, los Dorados.

 

En 1923 pensaba seriamente en la seguridad nacional y tenía un programa de gobierno, así decidió volver a involucrarse en la política mexicana y como resultado El 20 de julio del mismo año, Villa, en compañía de su fiel compañero de armas, el coronel Miguel Trillo, cae asesinado víctima de una emboscada que le tiende Jesús Salas Barraza en las entradas de la ciudad de Parral, por órdenes de Obregón.

 

Así, como mató y fusiló, terminó la vida de aquel niño huérfano que mató a un hacendado que violó a su hermana, el que huyó para evadir la justicia injusta, el que vivió el grado de explotación y esclavitud de la que eran víctimas los mexicanos. Sí, el mismo que tuvo como maestros en su juventud, a  bandoleros, el que tomó el nombre  De Pancho Villa, del jefe de la banda de los dorados, la banda que fue su madre  y maestra de la  vida.

 

21 de julio de 1923. El general Enríquez, gobernador de Chihuahua, se negó a que Villa fuera trasladado a la capital del estado, donde tenía dispuesto un mausoleo desde hacía tiempo, por lo cual, el cuerpo fue sepultado en el panteón civl, llamado de Dolores, en Parral Chih, a las 18.30 hrs. del 21 de julio, en la fosa con el número 632.

 

Sus restos fueron profanados en febrero de 1926, cuando un estadounidense viola la tumba en donde descansaban y se llevó a su país la cabeza del Centauro del Norte.

 

Quizás, la mente de este hombre inquietó a muchas personas, porque atrajo los  reflectores de Hollywood, la prensa internacional, y le crearon la fama de robin  hood mexicano, bandolero y héroe y por atacar Estados Unidos y ser el único que lo hace, y quizás por eso a alguien le interesó tener su cabeza.

 

Cuando amanecía en Parral, en 1926, el encargado del camposanto descubrió que la tumba 632 de la 9ª Sección había sido violada, y que en la profanación de la tumba no habían sacado la caja mortuoria, sino sólo escarbado y roto la tapa a la altura de la cabeza.

Una revisión del féretro mostró que la tumba profanada no tenía como objetivo robar el cuerpo de Villa, sino sólo la cabeza que habían cortado del tronco y fue robado su cráneo, que no ha vuelto a aparecer y del cual se dice está en Estados Unidos, en poder de la orden de la Calavera y los Huesos Skull and bones, de la  que son miembros la familia Bush.

 

En 1967 se colocó su nombre, con letras de oro, en el recinto de la Cámara de Diputados, y el 20 de noviembre de 1969 se inauguró una estatua ecuestre con la efigie de Villa en la ciudad de México.

 

17 de noviembre de 1976. De acuerdo con el decreto publicado en el Diario Oficial el 16 de noviembre, a las 14 horas del día 17, se llevó a cabo la exhumación de los restos de Pancho Villa.

Las tres viudas que aún vivían estuvieron presentes en la inhumación.

 

20 de noviembre de 1976. Los restos de Francisco Villa son reinhumados en el monumento a la Revolución.

 

Jonh Reed el periodista americano que acompañó a Villa y filmó sus batallas, escribió sobre pancho Villa, lo siguiente:

No deja de ser interesante conocer el apasionado ensueño, la quimera que anima a este luchador ignorante "que no tiene bastante educación para ser presidente de México". Me lo dijo una vez con estas palabras:

 

"Cuando se establezca la nueva República, no habrá más ejército en México. Los ejércitos son los más grandes apoyos de la tiranía. No puede haber dictador sin su ejército. Pondremos a trabajar al ejército. Serán establecidas en toda la República colonias militares, formadas por veteranos de la revolución. El Estado les dará posesión de tierras agrícolas y creará grandes empresas industriales para dalles trabajo. Laborarán tres días de la semana y lo harán duro, porque el trabajo honrado es más importante que el pelear y sólo el trabajo así produce buenos ciudadanos. En los otros días recibirán instrucción militar, la que, a su vez, impartirán a todo el pueblo para enseñarlo a pelear.

 

Entonces, cuando la Patria sea invadida, únicamente con tomar el teléfono desde el Palacio Nacional en la Ciudad de México, en medio día se levantará todo el pueblo mexicano de sus campos y fábricas, bien armado, equipado y organizado para defender a sus hijos y a sus hogares. Mi ambición es vivir mi vida en una de esas colonias militares entre mis compañeros a quienes quiero, que han sufrido tanto y tan hondo conmigo. Creo que desearía que el gobierno estableciera una fábrica para curtir cueros, donde pudiéramos hacer buenas sillas y frenos, porque sé cómo hacerlos; el resto del tiempo desearía trabajar en mi pequeña granja, criando ganado y sembrando maíz. Sería magnífico, yo creo, ayudar a hacer de México un lugar feliz".

 

 

periodismo

 

About these ads