Alberto Gutiérrez Tlalpan
Normalmente escribo las noticias sobre lo que sucede en el mundo, para trasladarlas a video notas informativas para televisión, muchos hechos me parecen indignos, injustos, ofensivos y perjudiciales para la sociedad para las personas en todo el mundo.
También me he sentido Indignado.
Algunas veces lo he de jurar, me indigna informar ciertos acontecimientos, como la hambruna que mata miles de niños en África, en Kenia y Tanzania todos los días.
Me siento indignado porque informando la situación, no resolvemos nada, ni la ONU ni los bancos del mundo. De hecho hay pobreza en cada país, desde el más pobre al más poderoso.
Me siento indignado porque países como Estados Unidos, Canadá, España, Inglaterra, Francia, Italia, Grecia, China, Japón, Alemania, Rusia tienen el control financiero, político de muchos países y controlan la banca comercial, y están en crisis financiera que se trasformó en crisis global.
Haciendo memoria me siento indignado por muchas cosas, son tantas que si intento iniciar desde el principio: me indigna que tengas qué pagar por nacer, por tener una identidad, un nombre, un país y una nacionalidad.
Me siento indignado porque no conforme con pagar por nacer, pago por estudiar, por prepararme, pago impuestos a mi país, por trabajar, por ser productivo, por casarme, por tener hijos, he de pagar tributo de por vida, e incluso en el momento de mi muerte. Sí, porque, cuesta morir y después de muertos, se deben pagar impuestos en el panteón para que ahí permanezcan mis restos.
Me indigna reconocer que es una realidad, que muchos como yo, no hemos tenido los beneficios de una casa por parte del gobierno, y que de hecho, no tendremos fondo de pensiones en nuestra vejez.
Me indigna que haya empresas, que eluden pagar prestaciones dignas y salarios dignos a sus trabajadores, y me siento aún más indignado al reconocer que sin las empresas, se caería el sistema financiero y el empleo como lo conocemos ahora.
Me indignan muchas cosas, como lo que sucede en Libya, me indigna el grado de violencia, de sangre y destrucción, esa sed de venganza, me indigna que haya gobernantes como Muammar Gaddafi, y me indigno de mí mismo al calificar así a un sujeto que nunca conocí y me indigna el precio que deberá pagar el pueblo de Libia, para llegar a la estabilidad y la paz social.
He tenido que informar de los hechos que suceden en Siria, la represión y matanza de manifestantes, las marchas de los indignados de España, Italia, Inglaterra, Francia y Estados Unidos y me siento indignado conmigo mismo porque aunque veo que a veces toman actitudes excéntricas, en el fondo tienen mucho de razón.
He informado de la situación en Chile con los estudiantes que reclaman un mejor sistema educativo gratuito y de calidad, y veo con indignación, como marchas pacíficas se convierten en opresión hacia los manifestantes, con gases lacrimógenos y chorros de agua, golpes con toletes, piedras y atropellamientos.
Miro el mundo y donde quiera veo a la juventud manifestándose, en contra de lo que consideran injusto y perjudicial. En países como Siria, en vez de gases lacrimógenos, o chorros de agua, son lluvias de balas, ejecuciones sumarias, y eso es indignante,
Veo a la juventud reclamando el presente que les estamos dejando ahora, me siento indignado porque soy parte de esa generación, y no he podido hacer mucho, de hecho creo que no he logrado nada, porque veo como muchos jóvenes, mueren presas del alcohol y las drogas, cuento las miles de vidas que se pierden en accidentes automovilísticos.
Me siento indignado porque en México, muchos jóvenes, incursionan en la delincuencia organizada, porque asesinan, descuartizan y arrojan cadáveres en plazas públicas, lo mismo matan policías que drogadictos y rateros.
Me siento indignado porque en mi país hay más de 70 millones de pobres, y me siento indignado por reconocer que hay otros países peor que nosotros.
Me siento indignado por ser parte de una generación que vemos que todo está mal, los gobiernos, los gobernantes, lo delincuentes y no hacemos nada para cambiarlo. Me siento indignado de ser parte de una generación que ha visto los peores desastres naturales de la humanidad, los peores crímenes de la humanidad, la peor destrucción al planeta, a sus mares, sus ríos y sus especies, el aire y el espacio.
Me siento indignado porque quizás sea mejor decir que es una bendición y no una maldición, ser testigo de lo que pasa en el mundo, de todas estas cosas, buenas y malas, pero me siento indigno de decirlo porque al final no sé si cambiaré nada, no podré porque solo no puedo, ni tú ni yo.
Hoy de verdad me siento indignado porque veo tanta falsedad en algunas personas, en algunos corazones. Me siento indignado porque sé que así como nací así debo de morir, sin saber el cómo ni cuándo, quizás es mejor y me indigna reconocerlo.
He perdido gente que amo, algunas en circunstancias que no tienen qué ver por acciones de la providencia, sino de los actos humanos que arrebatan la vida a alguien, como alguna vez perdí al amor de mi vida.
Me siento indignado por ser parte de una sociedad que ya no reconoce los valores morales, la unidad familiar, el amor y el respeto. Me siento indignado por tanta corrupción, porque la riqueza, solo es para unos cuantos a costa de pobres cada vez más pobres y sí, cada vez más indignados.
Me siento indignado porque a pesar de que creemos en Él más del 97% de la población mundial, nos alejamos de los brazos de Dios y queremos culparlo de todo lo malo que nos sucede, de los huracanes, de los sismos, del cambio climático, de los atentados del 11 de Septiembre, de las Guerras en el Planeta entre países, cuando son por actos de la misma humanidad. Me indigna porque lo sabemos y no lo aceptamos y no hacemos gran cosas por remediarlo.
.Me indigna, ver como cada vez, mueren más personas de hambre, porque no tienen para un médico, porque tomaron alcohol, porque los atropellaron, porque un error humano, les costó la vida.
Me siento indignado porque los países poderosos y los hombres más ricos del mundo, saben que el actual sistema financiero político y social es obsoleto y no hacen nada para remediarlo.
Me siento indignado conmigo mismo, en este momento, porque los celos destruyen, la desconfianza nos distancia. Me siento indignado de reconocer que soy un indignado más del 99 % de la población mundial que se siente o ha sentido indignado con el mundo, con el gobierno, con los bancos, con la OTAN, con la ONU, con el FMI, con la Agencia de Energía Atómica, con el BID y el Banco Europeo, Me siento indignado porque nos hemos equivocado en muchas cosas, y porque creemos que en el 2012 las profecías mayas dicen que nos destruiremos, o nos superaremos.
Y vemos lo que pasa en el mundo, en el planeta, en los mares en los ríos, y creemos que sí es posible que suceda, haciendo la probabilidad como una realidad presente en este mundo ahora. Me siento indignado porque sé que el día de mañana tendré que informar, de hechos dolorosos en algún país, de más represión hacia la juventud del mundo, de más opresión, o de calamidad, por eso intento informar lo mejor posible lo bueno, lo malo y lo indiferente.
Me siento indignado porque quisiera contribuir a un cambio de conciencia cuando sé que soy como una voz solitaria en el desierto. Solo me resta ser digno padre, un digno hermano, un digno ciudadano, un digo profesional, me indigna dejar que suceda que tenga qué lamentarme por no haberlo intentado, por no escribirlo y decirlo y escribirlo, me indigna porque reconozco mi indignación.
Lo tengo que reconocer, si estoy indignado porque así lo sostengo, así lo escribo, así manifesté que es verdad, sí estoy indignado
Alberto Gutiérrez Tlalpan



Pues si se te nota mucha indignación, eso es bueno, mucho peor es la indiferencia de muchos, como también haces bien en compartir con los demás como te sientes. Te contare que a mi me indigna que yo haya tenido que salir de mi pais cuba para buscar un futuro mejor por culpa del gobierno cubano que lleva ya mas de medio siglo en el poder. Y también me indigna tanta confusión en las noticias donde uno publica una cosa y el otro algo casi completamente diferente y el que no esta en el lugar para saber la verdad, en ocasiones termina creyendo cosas falsas.